Más que por sus ideas, Salvador Allende, el hombre de la paz, fue martirizado por coherente, por hacer lo que predicaba: construir un mundo igualitario donde el gobierno esté al servicio de la sociedad, no de unos pocos. Entre otras cosas, pretendió utilizar los avances tecnológicos del momento al servicio de la utopía socialista. Ante los augurios del fin del mundo supuestamente provocado por la IA, corresponde reflexionar y hacerse las preguntas correctas: ¿para qué y para quién deben ser los avances científicos?
Allende, la IA y el fin del mundo
18 septiembre, 2026 | Ricardo Changala