Como en el título de la clásica novela de Alegría, el mundo es cada vez más ajeno. Sin embargo, aunque no ha reducido su tamaño, buena parte de sus problemas se concentran en ciertos estrechos o puntos de estrangulamiento. Cerca del 80% del comercio mundial se realiza por mar, a lo que se suma el desplazamiento de buques de guerra y patrullas de control marítimo. Por ello, el dominio de los océanos es decisivo con relación a múltiples situaciones. En estos momentos, casi todos los estrechos se ven directamente impactados por conflictos, muchos de los cuales están interconectados.
Atando Cabos: Un mundo ajeno y estrecho
29 septiembre, 2026 | Ricardo Changala