Sin las luchas, casi siempre anónimas, de colectivos y personas que no dudan en poner cuerpo y alma en la defensa de lo que consideran justo, difícilmente podríamos tener atisbos de salida de un mundo con tanta violencia y crueldad como el que nos toca vivir. Más que nunca, el poema de Brecht tiene plena vigencia: imprescindibles quienes luchan cada día, en cada momento, por una sociedad mejor.
Cabos sueltos: Imprescindibles
28 mayo, 2026