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Foto: Geminis IA

Inteligencia Artificial y derechos indígenas: retos, oportunidades y la necesidad de participación activa

23 septiembre, 2025

Jesús Amadeo Martínez – Han sido muy interesantes las ponencias y los comentarios escuchados, demostrando, vemos, el enorme desafío que la humanidad en general y los Pueblos indígenas en particular enfrentamos en el presente por diversos temas y también por el desarrollo de lo que se ha llamado Inteligencia Artificial.

Recordemos que los Pueblos indígenas somos en el mundo alrededor de 500 millones de personas, 5 000 pueblos y en América Latina, cerca de unos 60 millones de personas pertenecientes a más de 800 pueblos diferentes.

Pese a los avances conseguidos desde hace más de cuatro décadas de luchas permanentes, persisten enormes brechas entre el reconocimiento legal de nuestros derechos y la realidad que enfrentamos cada día las mujeres, hombres y juventudes indígenas, no solo en términos de condiciones de vida, pobreza y carencias básicas, sino en cuanto a nuestro pleno reconocimiento como sujetos colectivos, con culturas y cosmovisiones propias que debemos participar en igualdad de condiciones en la toma de las principales decisiones políticas, sociales y económicas que nos conciernen.

Sumado a la persistencia de las desigualdades estructurales, han surgido nuevas formas de exclusión y discriminación hacia los Pueblos Indígenas. Recientemente se ha evidenciado un avance tecnológico y digitalizado sin precedentes en distintos ámbitos de la vida social. Debido a los rezagos del acceso a la tecnología, se ha profundizado la brecha digital no solo entre los denominados países desarrollados y en desarrollo, sino especialmente entre las áreas urbana y rural, aún más en relación con los Pueblos Indígenas.

Es decir, estamos hablando no solo de un porcentaje muy importante de la población mundial, sino de quienes aportamos buena parte de la diversidad cultural del planeta.

A pesar de los notables aportes culturales y sociales que, a lo largo de la historia y en el presente, brindan los Pueblos Indígenas, somos los que tienen los niveles más bajos de acceso a derechos básicos en todo el mundo y en esta región. La realidad es que la brecha entre los derechos reconocidos y la realidad es enorme.

En esta realidad, las innovaciones tecnológicas y, en especial, la Inteligencia Artificial deberían servir para mejorar la vida de los Pueblos indígenas, para proteger nuestras culturas.

Sin embargo, la mayoría de los modelos de IA se desarrollan sin la participación indígena; son controlados por muy pocas empresas cuyo fin último es el lucro, lo cual conlleva el riesgo de un uso indebido de sus datos, conocimientos, saberes e identidades. Además, la creación de centros de datos masivos en sus entornos también puede afectar las tierras, los recursos naturales y los ecosistemas indígenas. Se trata de un nuevo problema que se suma a la ya existente barrera de acceso a las nuevas tecnologías, especialmente en zonas rurales, lo que reduce su participación en los procesos relacionados con la IA.

Para que el desarrollo de la IA sea de utilidad para los Pueblos Indígenas, debemos ser reconocidos como titulares de derechos, como co‑creadores de sus contenidos y tener protagonismo real en la toma de decisiones. Además, se debe reconocer la soberanía sobre sus datos y promover que toda innovación respete y tome en cuenta nuestra cosmovisión y culturas propias.

Durante su Vigésima Cuarta Sesión, el Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas recomendó que las entidades de las Naciones Unidas implicadas en el desarrollo, la regulación y la aplicación de la inteligencia artificial y las tecnologías digitales garanticen la inclusión significativa de los Pueblos Indígenas en los procesos de esas entidades para su beneficio.

De igual manera, el Mecanismo de Expertos en su Opinión número 18 sobre el derecho de los Pueblos Indígenas, en particular a su recopilación y desglose, señaló que al empoderar a los Pueblos Indígenas a través de la inteligencia artificial, los Estados y el sector privado deben colaborar, mostrar respeto por los sistemas de conocimiento indígenas y cumplir con el Consentimiento Libre, Previo e Informado; deben crear espacios para la innovación tecnológica abierta para y por los Pueblos Indígenas, según su propia perspectiva, exigir responsabilidades a quienes vulneren los derechos de propiedad intelectual, incluidos los productores y usuarios de inteligencia artificial.

Se deben establecer regulaciones sobre la inteligencia artificial para evitar que sea utilizada como una nueva forma de colonialismo digital ni como una herramienta para la apropiación indebida de los conocimientos indígenas, lenguas o expresiones culturales. Al contrario, debe contribuir a la revitalización lingüística, al fortalecimiento de una educación intercultural más inclusiva, al fortalecimiento de la gestión del conocimiento ancestral indígena y el desarrollo con identidad.

En suma, a la preservación del patrimonio cultural e intangible de los Pueblos Indígenas, siempre y en todo momento con su participación libre y consciente, se significa establecer protocolos comunitarios para la gestión eficaz de sus datos, promover la alfabetización tecnológica indígena y garantizar el acceso equitativo a estas herramientas.

Esta conmemoración del día nueve de agosto busca llamar la atención de los Pueblos Indígenas para que promuevan escenarios que les permita profundizar en conocimientos sobre los distintos aspectos que comprende la inteligencia artificial, así como formular las propuestas para regular la relación de esta tecnología con los Pueblos Indígenas, identificando los desafíos y oportunidades.

Desde el CICA promovemos la reivindicación de los derechos colectivos de nuestros pueblos para la construcción de una nueva relación Estados‑Indígenas, hacia un desarrollo del Buen Vivir comunitario.

En ese camino es fundamental el aporte de todos y todas, incluyendo a la academia y las organizaciones indígenas especialmente en temáticas tan relevantes y complejas como las tratadas en este foro.

En ese sentido, felicito la iniciativa de este foro virtual que ojalá sea seguido no solo por otros foros sino por acciones concretas, de los Estados y de la sociedad, para que pueda avanzarse hacia nuevas tecnologías que jueguen un rol positivo para la efectiva realización de los derechos humanos en general y de los Pueblos indígenas en particular.

En este camino, el CICA estará presto a apoyar en lo que esté en nuestro alcance.

[1] Consejero mayor del Consejo Indígena de Centroamérica (CICA)