Cada 9 de agosto se conmemora el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1994 (Resolución 49/214), para visibilizar las contribuciones, derechos y desafíos de los más de 5000 pueblos y cerca de 500 millones de personas indígenas en el mundo.
El tema de este año es: “Pueblos Indígenas e inteligencia artificial: defendiendo derechos, construyendo futuros”.
La inteligencia artificial (IA) está transformando sociedades, economías y formas de comunicación.
Sin embargo, su impacto en los Pueblos Indígenas sigue siendo un tema poco explorado, marcado por oportunidades y riesgos: desde la preservación digital de lenguas indígenas hasta la reproducción de sesgos coloniales y discriminatorios en los algoritmos.
Algunas recientes decisiones tomadas en el marco de las Naciones Unidas aportan elementos a considerarse en este contexto.
La resolución A/RES/78/265 de la Asamblea General de la ONU en 2024 subrayó que los derechos humanos y las libertades fundamentales deben respetarse, protegerse y promoverse durante todo el ciclo de vida de los sistemas de IA.
Por otro lado, la aprobación del Tratado sobre la Propiedad Intelectual, los Recursos Genéticos y los Conocimientos Tradicionales Asociados de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) en mayo de 2024 exige a los solicitantes de la patente que, cuando la invención reivindicada esté basada en recursos genéticos o en conocimientos tradicionales asociados a los recursos genéticos, divulguen los Pueblos Indígenas o la comunidad como medida dirigida a evitar la apropiación indebida de recursos genéticos y conocimientos tradicionales.
En el mes de septiembre del año 2024, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó el denominado Pacto para el Futuro que incluye dos anexos: el Pacto Digital Global y la Declaración sobre las Generaciones Futuras (ONU 2024).
El Pacto para el Futuro, entre otros múltiples temas, reconoce las oportunidades y los riesgos que plantean la ciencia, la tecnología y la innovación para promover, proteger y hacer efectivos todos los derechos humanos. La referencia al respeto y promoción de los derechos humanos es transversal, incluyendo un compromiso de defender el derecho internacional de los derechos humanos “en todo el ciclo de vida de las tecnologías digitales y emergentes”, combatiendo todo dipo de discriminación.
Aunque el Pacto para el Futuro incorpora párrafos específicos relacionados con los Pueblos Indígenas y afrodescendientes, incluyendo el compromiso de “Fomentar las sinergias entre la ciencia y la tecnología y los conocimientos, los sistemas, las prácticas y las capacidades tradicionales, locales, afrodescendientes e indígenas”, persisten desafíos para integrar las voces indígenas en su diseño, especialmente en temas como propiedad intelectual, datos y gobernanza algorítmica.
Al mismo tiempo, la Unión Internacional de las Telecomunicaciones (UIT) en un informe del año 2022 sostiene que solo el 34% de la población rural en países en desarrollo tiene acceso a internet, afectando directamente a comunidades indígenas que en su amplia mayoría viven fuera de las ciudades, limitando notoriamente su participación en la creación y uso crítico de herramientas como la IA.
Por otro lado, los conjuntos de datos (datasets) que entrenan sistemas de IA carecen de información sobre pueblos indígenas o reproducen estereotipos, lo cual deriva en discriminación algorítmica, como por ejemplo en sistemas de reconocimiento facial o de traducción automática.
Como afirma el Mecanismo de Expertos de la ONU sobre derechos de los Pueblos indígenas en su informe de mayo de 2025
“El predominio abrumador de indicadores y análisis cuantitativos coloniales impide incorporar las metodologías y los sistemas de datos indígenas, lo que da lugar a marcos de recopilación de datos que reflejan la discriminación estructural y unas perspectivas y metodologías coloniales que no reflejan las cosmovisiones, los sistemas de conocimiento y los modos de vida indígenas. Estos sistemas suelen imponer categorías y clasificaciones externas que entran en conflicto con la autoidentificación y la comprensión cultural indígenas”.
El punto es de enorme importancia ya que, por ejemplo, para los Pueblos Indígenas, si no se modifica el derrotero actual, significaría graves retrocesos que puedieran llevar a una suerte de etnocidio digital.
La inclusión significativa de los pueblos indígenas en el desarrollo, implementación y gobernanza de la IA es esencial, tal como lo recomendó el Foro Permanente de la ONU sobre Cuestiones Indígenas en su 24ª sesión al expresar:
El Foro Permanente recomienda que las entidades de las Naciones Unidas involucradas en el desarrollo, la gobernanza y la aplicación de la inteligencia artificial y las tecnologías digitales garanticen la inclusión significativa de los pueblos indígenas en sus procesos, en beneficio de estos.
Ante esa posibilidad, varias organizaciones indígenas se han puesto a construir propuestas concretas para modificar el actual estado de las cosas hacia fines morales y socialmente deseables en contextos indígenas, pero que también pueden ser útiles en otros ámbitos ya que toda implementación de un sistema de IA es producto y expresión de valores culturales.
Es clave reconocer que todos los sistemas técnicos son sistemas culturales y sociales por lo cual los diseñadores de sistemas de IA deben ser conscientes de sus propios marcos culturales, de los conceptos socialmente dominantes e ideales normativos.
En su Opinión núm. 18 (2025) del Mecanismo de Expertos sobre el derecho de los Pueblos Indígenas a los datos, en particular a su recopilación y desglose, el órgano especializado de la ONU demanda que
“…a través de la inteligencia artificial, los Estados y el sector privado deben colaborar, mostrar respeto por los sistemas de conocimiento indígenas y cumplir con el consentimiento libre, previo e informado; deben crear espacios para la innovación tecnológica abierta para y por los Pueblos Indígenas, según su propia perspectiva… exigir responsabilidades a quienes vulneren los derechos de propiedad intelectual, incluidos los productores y usuarios de inteligencia artificial”.
También desde las Naciones Unidas se alerta sobre otro problema vinculado al uso de la IA: la persecución de defensores de derechos, en especial de integrantes de los Pueblos indígenas
“Los Estados están utilizando herramientas de vigilancia basadas en inteligencia artificial para rastrear y acosar a los defensores de los derechos de los pueblos indígenas”, advirtió el 14 de julio de 2025 el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos en su presentación al iniciarse el 18º período de sesiones del Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
En este contexto es imprescindible y urgente tomar acciones y desarrollar políticas públicas que apunten a superar las barreras y brechas de acceso digital, a asegurar la soberanía sobre sus propios datos, así como construir, desde una perspectiva multi e intercultural, que aborde, entre otros problemas, el acceso, los contenidos y la gobernanza de la tecnología más moderna, la inteligencia artificial y sobre otras novedades que habrán de ocurrir en los próximos tiempos.
Por ello, varias organizaciones decidimos conjuntar esfuerzos para la celebración de un foro virtual que denominamos “Pueblos Indígenas e Inteligencia Artificial. Un Debate Urgente”, el cual se llevo a cabo del 7 de agosto de este año 2025 con el objetivo de compartir, divulgar y reflexionar sobre las posibilidades y los riesgos que implica la inteligencia artificial para los Pueblos Indígenas, promoviendo un diálogo intercultural informado y respetuoso.
A continuación, compartimos las presentaciones y comentarios escuchados durante el foro, en el entendido que es un material de gran valía para ayudarnos a comprender y analizar esta temática clave en el mundo actual.