El 8 de marzo de 2026, la marcha conmemorativa por el Día Internacional de las Mujeres fue encabezada por un grupo de mujeres representantes de los 24 territorios indígenas del país, provenientes de los ocho Pueblos Indígenas de Costa Rica, distribuidos así: Huetar (en Quitirrisí y Zapatón), Maleku (en Guatuso), Bribri (en Salitre, Cabagra, Talamanca Bribri y Këköldi), Cabécar (en Alto Chirripó, Tayni, Talamanca Cabécar, Telire y China Kichá, Bajo Chirripó, Nairi Awari y Ujarrás), Brunca (en Boruca y Curré), Ngöbe (en Abrojos Montezuma, Coto Brus y Conte Burica, Alto de San Antonio y Osa) y Brörán (en Térraba) y Chorotega en Matambú (https://iwgia.org).
“Nuestra presencia en la marcha fue para dar a conocer esta organización y fortalecer la visibilización de la unidad entre mujeres indígenas, así como para seguir impulsando que nuestros derechos sean aplicados de manera efectiva y que nuestras voces sean escuchadas desde nuestras propias perspectivas, ideas y propuestas”, comentó Ileana Obando, representante del territorio Cabécar, Alto Chirripó.
La participación conjunta de todos los territorios marca un hito. “Es la primera vez que participan mujeres de los ocho territorios y naciones originarias. Se trata de lideresas que representan a sus comunidades como mujeres y en sus territorios”, explicó Kemly Camacho, representante de la cooperativa Sula Batsú.
“También buscamos construir alianzas y trabajar en conjunto con organizaciones e instituciones desde el diálogo y la pertinencia cultural, para fortalecer el trabajo de las mujeres indígenas en los ámbitos educativo, cultural, social y político, así como en la defensa de las aguas y la tierra”, complementó Obando.
La participación de estas mujeres tiene mucho valor, considerando que la logística para lograrlo implica desafíos importantes; por ejemplo, algunas de ellas debieron salir de sus casas desde el día anterior, a las 2 am, realizar caminatas de varias horas para tomar un autobús y luego trasladarse hasta la capital. Además, conlleva costos asociados a las actividades económicas y personales que dejan de realizar, detalló Camacho.
Ellas realizaron danzas acompañadas por su propia música, a la vez que plantearon sus demandas relacionadas con sus derechos, tierra y territorio. Algunas de las consignas fueron: “Derechos basados en nuestra cosmovisión”, “Costa Rica no es un país de paz, se asesinan indígenas en nombre de la propiedad privada”, “Marcho como mujer indígena que cuida la tierra, protege las semillas y defiende la vida”, entre otras.
La participación fue coordinada por el colectivo Unidad Nacional de Mujeres Ditsä+8, “una organización de unidad nacional de mujeres de los pueblos originarios que busca visibilizar el liderazgo y la participación de las mujeres indígenas. En esta ocasión contamos con el apoyo de la cooperativa Sula Batsú, con quienes hemos iniciado un proceso de cooperación que permitió nuestra participación en esta actividad”, explicó Obando.
El respeto a los derechos de las mujeres indígenas sigue siendo de especial relevancia, así como la reflexión de qué significan desde su cosmovisión. El 8 de marzo es un buen día para visibilizarlo.


